Recuerdos perdidos en el mar
Recuerdos perdidos en el mar
Era el mejor verano de Amaia. No podía separarse de él. Paseaban juntos por la playa, reían, cantaban…eran felices. Dos adolescentes enamorados, inseparables. Ella siempre se perdía en la mirada de sus ojos esmeralda y Víctor no podía evitar abrazarla y acariciarla.
Tan sólo un hace un mes que se conocían y no podían estar ni un día sin verse. Amaia era feliz con él y Víctor con ella.
Pero no era un cuento perfecto. Cuando agosto terminara, Amaia tendría que volver a Madrid con su familia para seguir con los estudios. Sus padres eran de mucho dinero, en cambio Víctor era un pueblerino con los estudios justos. Los padres de Amaia no le consentirían que se quedara en el pueblo con un pueblerino. Querían que se centrara en el futuro, querían que fuera médica. Aunque esto no era precisamente lo que ella deseaba. Ella deseaba vivir en el pueblo, con su marido e hijos, y pintar los paisajes que se le presentaban en la zona. No era el tipo de persona que le gustara vivir entre riquezas, no era su imagen de la felicidad. Ella se encontraba bien con algo natural.
Una semana antes para que agosto finalizase, Amaia y Víctor daban uno de sus últimos paseos por la playa. Iban cogidos de la mano y caminando en silencio y despacito. Hasta que Amaia rompió el silencio con un gran suspiro de tristeza. Se detuvieron y Víctor la miró a los ojos, y notó que algo invadía malo invadía la mente de Amaia.
-¿Qué te pasa?-Le dijo con un tono suave para no asustarla.
-Que sólo queda una semana para estar juntos-Explicó con una triste sonrisa-No me quiero alejar de ti, Víctor.
Víctor notó como a Amaia se le iban llenando poco a poco los ojos de lágrimas. Suspiró, y sin pensar, sólo le cogió el rostro y le beso la frente. En ese momento la respiración de Amaia se calmó. Víctor le secó las lágrimas y la consoló.
-No te preocupes. No tienes por qué estar triste. Crecerás, te convertirás es una gran médica, te casarás y serás más feliz de lo que te puedes imaginar. Pronto sólo estaré en tus recuerdos. Sólo recordarás esto como una época feliz de la adolescencia.
Amaia no entendió que quiso decir con “Pronto sólo estaré en tus recuerdos”, pero se tranquilizó sólo con que el hecho de estar con él estos últimos días.
Víctor se inclino lentamente para besar a Amaia con ternura.
Pasaron veranos, unos tras otros. Amaia se casó con un médico que conoció en la facultad de medicina y tuvo dos hijos de 8 y 5 años. Pero por mucho fuera el tiempo que pasó no pudo olvidar a aquel chaval del pueblo Catalán.
Un día decidió ir a aquel pueblo y buscarlo. Le dijo a su marido que era un curso de nuevos medicamentos para diferentes enfermedades. Salió de Madrid en un elegante Mercedes negro.
Llegó en unas horas al pueblo. Todo era como ella recordaba; las casas, las flores, el parque…la playa. Preguntó a la gente por Víctor, se lo describía de pies a cabeza, pero nadie parecía acordarse. No había rastro de él en el pueblo. Desesperada, corrió con los ojos empapados hacia la playa.
Al llegar, vio todo igual. En sus recuerdos visualizó a dos jóvenes que iban paseando dados de la mano, los dos con una amplia sonrisa. Después, los vio sentados en la arena, la chica miraba con ternura al chico mientras este jugaba con el pelo de ella. Los imaginó de varias maneras; hablando, riendo, besándose, abrazándose… Pero la última imagen fue la que más le llamó la atención. La chica lloraba, y él le secaba las lágrimas con delicadeza. Luego, el joven le dijo una frase con ternura.
Pronto sólo estaré en tus recuerdos
Amaia se quedó paralizada, y por fin comprendió la frase de Víctor, la que le dijo esa última semana antes de que ella volviera a Madrid.
By PäGaNa
18:57
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Etiquetas:
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Has llegado ha la hora de los cuentos, que está a punto de empezar. Pasate por aquí y lee algunos de nuestros relatos!
*En Proceso*
2 comentarios:
Muy bonito. No sé como se te habrá ocurrido escribir algo así... no sé donde te inspiras, pero parece que funciona ^^
¿Sabes? Deberías seguir escribiendo historias, pero ponerte una fecha para publicarlas. Por ejemplo, una a la semana. Así das tiempo a que te comenten, y yo sabré que tengo que poner el blog todos los jueves (por ejemplo). Pero haz lo que quieras, claro, esto es solo lo que yo pienso =D
Me encanta como escribes :)
*_________________________* Me je quedado así... *___* Diooh... Escribes genial!! Me ha encantadooo ^^.
Bueno, pues eso... A ver si esta tarde publico algo... ^^uuuuu.
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